Hace algunos días, mientras repasaba la décima edición del PHTLS, específicamente el capítulo relacionado con armas de destrucción masiva, hubo un punto que inevitablemente me llevó a detenerme y reflexionar más allá del texto, ya que es inevitable relacionar lo que se lee con el entorno en el que se vive.
No era tanto el manejo inicial en tierra lo que captó mi atención, que ya de por sí implica una complejidad considerable, sino lo que viene después, si fuera necesario realizar un movimiento aeromédico.
¿Qué sucede cuando ese paciente, ya identificado como contaminado por un agente químico, biológico o radiológico, requiere ser trasladado por vía aérea?
Fue ahí donde comenzó a tomar forma una pregunta clave.....
¿estamos realmente preparados, en términos operativos, para enfrentar un traslado aeromédico en un escenario CBRN?
Porque en ese momento deja de ser solo medicina. Se convierte en una operación de alto riesgo donde cada decisión puede comprometer no solo al paciente, sino a toda la tripulación y al sistema de atención.
El traslado aeromédico constituye una de las intervenciones más complejas dentro de la medicina de transporte. Cuando el paciente presenta contaminación por agentes químicos, biológicos, radiológicos o nucleares (CBRN), el nivel de riesgo operativo se incrementa de manera exponencial .
En estos escenarios, no solo se compromete la vida del paciente, sino también la seguridad de la tripulación, la aeronave y la red hospitalaria receptora. La literatura internacional coincide en que este tipo de traslados debe realizarse bajo protocolos estrictos y altamente especializados.
Los agentes CBRN presentan características particulares que condicionan la operación aeromédica:
desde que los agentes químicos pueden volatilizarse y contaminar la cabina o como que los agentes biológicos tienen potencial de transmisión aérea o por contacto o que tal mencionar que los agentes radiológicos implican contaminación persistente y riesgo acumulativo (¿suena bastante mal no?).
El entorno aeronáutico, caracterizado por espacio confinado y ventilación limitada, favorece la diseminación de contaminantes si no se implementan medidas de control adecuadas (Garibaldi et al., 2019) y es por eso la importancia de escribir un poco sobre esto.
Uno de los principios más sólidos en la literatura internacional es que un paciente contaminado no debe ser transportado por vía aérea sin descontaminación previa.
El traslado aeromédico debe realizarse únicamente cuando el riesgo de transmisión ha sido mitigado o cuando se cuenta con sistemas de aislamiento adecuados (CDC, 2024). En la misma línea, la Organización Mundial de la Salud, establece que el transporte de sustancias infecciosas requiere condiciones controladas que eviten la exposición secundaria (WHO, 2021).
Las excepciones incluyen el uso de sistemas de aislamiento aeromédico de alta contención (High-Level Containment Transport, HLCT).
Retos operacionales
Diversos estudios han señalado que la principal limitante no es la falta de tecnología, sino la ausencia de protocolos estandarizados y entrenamiento específico (Gibbs et al., 2019).
En contextos como el mexicano, los desafíos incluyen:
- Limitado acceso a sistemas de aislamiento aeromédico
- Variabilidad en la capacitación del personal
- Coordinación interinstitucional aún en desarrollo
Esto refuerza la necesidad de fortalecer la doctrina operativa y la profesionalización del sector.
Error crítico: subestimar el riesgo invisible
Uno de los mayores peligros en estos escenarios es la falsa sensación de control. A diferencia del trauma o patologías visibles, los agentes CBRN pueden no ser evidentes de inmediato.
Errores comunes incluyen:
- No identificar correctamente el agente
- Omitir la descontaminación por presión operativa
- Uso inadecuado de EPP
- Falta de comunicación con el receptor
En aeromedicina, estos errores no solo comprometen al paciente, sino a toda la cadena operativa, pero.....
¿Qué tiene que ver el ConMAE con todo esto?
Es sumamente importante reconocer que los organismos como el Consejo Mexicano de Aeromedicina Extrahospitalaria (ConMAE) adquieren un papel fundamental en la generación de doctrina, estandarización de criterios operativos y formación de personal especializado, particularmente en escenarios de alta complejidad como los eventos CBRN. y dado que la premisa mas importante en todo tipo de operaciones ( no solo las aeromédicas, de verdad todo tipo) es la SEGURIDAD, el Consejo tiene la responsabilidad de manifestarse antes esto.
Honestamente y desde mi perspectiva personal como Vicepresidente y Director Operativo del ConMAE se debe decir que la preparación para este tipo de escenarios no puede depender de la improvisación. Es necesario contar con espacios de formación especializada, donde organismos como el ConMAE contribuyan a cerrar la brecha entre la teoría y la operación real en aeromedicina, pero no solo por hacer "ruido" o dinero, sino para crear realmente una responsabilidad integral generalizada.
Si te interesa formar parte de esta gran organización escríbenos a contacto@conmae.org y se parte de una comunidad aeromédica que si le importa el desarrollo profesional en México y el Mundo.
Aldo Flores Oteo.
Vicepresidente y Dir. Operativo.
Fuentes:
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Centers for Disease Control and Prevention. (2024). Interim guidance for air medical transport of patients with viral hemorrhagic fevers.
https://www.cdc.gov/viral-hemorrhagic-fevers/hcp/emergency-guidance/air-medical-transport.html
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World Health Organization. (2021). Guidance on regulations for the transport of infectious substances 2021–2022.
https://www.who.int/publications/i/item/9789240019720
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Emerging Infectious Diseases.
Gibbs, S. G., Herstein, J. J., Le, A. B., Beam, E. L., Cieslak, T. J., Lawler, J. V., et al. (2019). Need for aeromedical evacuation high-level containment transport guidelines. Emerging Infectious Diseases, 25(5), 1033–1034. https://doi.org/10.3201/eid2505.181948
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Garibaldi, B. T., et al. (2019). Aeromedical evacuation of patients with contagious infections.
(Artículo científico disponible en PubMed Central).
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Christopher, G. W., & Eitzen, E. M. (1999). Air evacuation under high-level biosafety containment: The aeromedical isolation team. Emerging Infectious Diseases, 5(2), 241–246.
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Moya, A. C. (2007). Medical evacuations in biosecurity conditions. Emergencias, 19(3), 144–150.
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North Atlantic Treaty Organization. (2018). AMedP-7.1: Medical management of CBRN casualties.
https://www.coemed.org/files/stanags/03_AMEDP/AMedP-7.1_EDA_V1_E_2461.pdf
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Comentarios
Un artículo muy interesante, la información es clara y novedosa, me parece uno de los mejores artículos en esta área publicado últimamente. Muy actualizado y necesario para el avance conceptual en el ámbito Aeromédico. Las fuentes usadas son muy interesantes. Espero leer más de esto.